viernes

hasta los o_ _ _ _ _s del "yo + yo = yo"

Ayer en el vagón del metro, alguien preguntó sobre un objeto abandonado en un asiento. Antes de que nos diéramos cuenta de que era simplemente la funda de tela de un paraguas, varias personas nos ocupamos en pensar qué hacer con aquella pérdida: ¿donde te bajas tú?..bueno, yo la entregaré en la oficina de... quizá sea mejor entregarlo en...
Antes de ayer fui a comprar un pantalón. Hablando con la mujer que me atendía, más o menos de mi edad, descubrí que sus sensaciones sobre su cuerpo en relación a los pantalones vaqueros y mis sensaciones en relación a lo mismo eran tan parecidas, tan coincidentes...
Con enorme frecuencia tengo la sensación de que todos vivimos fingiendo una vida impostora: una realidad pactada ya no sabemos cuando ni donde (aunque se le puede seguir la pista) y,  que nos invita, nos presiona a interpretar un papel, a disimular, a ocultar nuestros valores humanos más humanos  bajo las máscaras de la cultura de turno. La sociabilidad, la empatía,  la conversación casual, el vínculo, la curiosidad....


Hoy he encontrado un texto que no conocía y me parece interesantísimo.  Se llama "La insurrección que llega". Es anónimo y parece que se compuso en París durante las revueltas del 2005 y puede descargarse en castellano aquí: http://www.rebelion.org/docs/86360.pdf  No lo he leído en profundidad y puede que desconfíe o no coincida con muchas de sus ideas, pero hay unos párrafos que me parecen iluminados:



“I AM WHAT I AM”. Esta es la última oferta del marketing al mundo,
el último estadio de la evolución publicitaria, adelante, tan por
delante de todas las exhortaciones a ser diferente, a ser uno‐mismo y
a beber Pepsi. Decenas de conceptos para llegar ahí, a la pura
tautología. YO=YO. Él corre sobre una cinta transportadora ante el
espejo de su gimnasio. Ella regresa del curro al volante de su Smart.
¿Van a reunirse?
“JE SUIS CE QUE JE SUIS”. Mi cuerpo me pertenece. Yo soy mío, tú
eres tuyo, y esto va mal. Personalización de la masa. Individualización
de todas las condiciones –de vida, de trabajo, de desgracia.
Esquizofrenia difusa. Depresión rampante. Atomización en finas
partículas paranoicas. Histerización del contacto. Cuanto más quiero
ser Yo, más tengo el sentimiento de vacío. Cuanto más me exploto
más me agoto. Cuanto más corro, más fatigado estoy. Yo tengo, tu
tienes, nosotros tenemos nuestro Yo como una fastidiosa taquilla.
Nos hemos convertido en representantes de nosotros mismos ‐ este
extraño comercio, los garantes de una personalización que tiene todo
el aire, al final, de una amputación. Nosotros garantizamos hasta la
ruina con una torpeza más o menos disfrazada.
Mientras tanto, yo gestiono. La búsqueda de mi Yo, mi blog, mi
apartamento, las últimas tonterías de la moda, las historias de pareja,
de culos…¡aquello que fabrica las prótesis necesarias para tener un
Yo! Si “la sociedad” no se hubiera convertido en esta abstracción
definitiva, designaría el conjunto de los apoyos existenciales que se
me tienden para permitirme ir tirando todavía, el conjunto de las
dependencias que he contratado al precio de mi identidad. El
minusválido es el modelo de la ciudadanía que viene. No deja de ser
premonitorio que las asociaciones que le explotan reivindiquen para
él, el (papel de) “regresado a la existencia”.
La conminación, por todas partes, a “ser alguien” mantiene el
estado patológico que hace necesaria esta sociedad (...)

Todo esto me recuerda enormemente los contenidos de aquel documental que te recomendaba hace unos meses: "The Century of the Self"http://www.youtube.com/watch?v=yU-l9_SRS8c 
Y me recuerda también el secuestro cultural y milenario de la imagen: esa relación reflexiva que tenemos con las formas que producimos. 
Aquello que comenzó como una estrategia adaptativa vinculante, aquello que se transformó en un medio para mantener a grandes grupos humanos cohesionados... hace siglos y siglos que viene siendo utilizado para ideologizar, presionar y forzar interpretaciones de la realidad. 
Quizá hubiera una parte buena en el romanticismo: aquella fiera disputa por que un indiviso-individuo se apropiara de la imagen. Y encuentro algo maravilloso en aquella cruzada por la apropiación subjetiva de las imágenes que producimos, cada persona, cada sujeto, una por una... tomándolas como lo que son: un ejercício crítico de la experiencia, la apertura hacia el lenguaje allí donde ese no puede llegar: una creación. Y vino el maravilloso Freud que no pudo preveer las interpretaciones de sus ideas, ni proteger aquello que alumbraban de la influyente y codiciosa irresponsabilidad  de quienes buscaban el beneficio propio despreciando la consideración de sus consecuencias...


“I AM WHAT I AM”. Nunca la dominación ha encontrado una
palabra de orden más insospechada. El mantenimiento del Yo en un
estado de semi‐ruina permanente, en un medio‐desfallecimiento
crónico es el secreto mejor guardado del actual orden de las cosas. El
Yo débil, deprimido, autocrítico, virtual es esencialmente este sujeto
indefinidamente adaptable que precisa una producción basada en la
innovación, la acelerada obsolescencia de las tecnologías, el
constante cambio de las normas sociales, la flexibilidad generalizada.
Es a la vez, el consumidor más voraz y, paradójicamente, el Yo más
productivo, el que se arrojará con la mayor energía y avidez sobre el
menor proyecto, para regresar más tarde a su estado larvario
original.

Merece la pena echarle un vistazo.


Y otra cosa:
Aquí pongo  una reseña del libro "Algo vá mal" de Tony Judth http://www.letraslibres.com/revista/libros/algo-va-mal-de-tony-judt  no tiene desperdicio.


Aquí http://loslibrosdeteresa.wordpress.com/2011/04/10/algo-va-mal-de-tony-judt/  hay otra reseña de la que recorto y pego estos dos fragmentos:


"Hay algo profundamente erróneo en la forma en que vivimos hoy. Durante treinta años hemos hecho una virtud de la búsqueda del beneficio material: de hecho, esta búsqueda es todo lo que queda de nuestro sentido de un propósito colectivo. Sabemos qué cuestan las cosas, pero no tenemos ni idea de lo que valen. Ya no nos preguntamos sobre un acto legislativo o un pronunciamiento judicial: ¿Es legítimo? ¿Es ecuánime? ¿Es justo? ¿ Es correcto? ¿Va a contribuir a mejorar la sociedad o el mundo? Éstos solían ser los interrogantes políticos, incluso si sus respuestas no eran fáciles. Tenemos que volver a aprender a plantearlos."










domingo

garabateando





Aquí estoy.
Aquí sigo.
Sigo dibujando con viento de cola.
Los tamaños son algo más grandes y no me caben en el scanner, con lo cual: las imágenes son una pifia, chapuza, fechoría... Retratar dibujos no es fácil.


Me gustan bastante. Me pongo a dibujar y me salen cosas, sin mayor preocupación. Esto me divierte, me entretiene y me hace sentirme bien. ¿Por qué? Pues supongo que es por esa oportunidad reflexiva para asociar a diestra y siniestra mientras invento lo que me da la real gana, lo que quiero, sin importarme algo más allá de eso en esos momentos. Luego, además, resulta que a otras personas que les gusta mirar estos dibujillos... No me extraña: cuando dibujo dibujo en compañía, con la puerta abierta.

Ultimemente he tenido sorpresas muy agradables. Se ha refrescado mi interés por lo caótico, incontrolable, lo contradictorio, paradogico, imposible...Esas "leyes" que me fascinaban cuando leía cosas sobre física cuántica, ciencia-ficción, comics... Y he descubierto la versión contemporánea de mi afición:  singularidad, un interesantísimo pasatiempo actualizado y recuperado.

Otra sorpresa agradable: hoy en El Correo, la noticia de que personas  síndrome de down trabajan cara al público. He pensado que ¡ya era hora! y que el día que además vea dependientas y dependientes con dificultades de movilidad, personas locutoras on acento o tartamudas o no con rostros irregulares (no tan simétricos), modelos bajitas que pesen más de cincuenta kilos... y cosas así, cuando empiece a ver estas cosas me sentiré viviendo en una realidad más familiar, confortable, real y humana. Y ahora viene alguien y dice: "todo es humano" y voy yo  y contesto: pues no señor, o señora, de eso nada.

miércoles

El dinero es un objeto y como objeto, se parece mas a la mierda que a la felicidad.

lunes

Libertarismo Felicitario


Sí que es verdad que escuece, pica y molesta este enjambre de distintas felicitaciones que se nos vienen encima en Navidad. Sobre todo las que salen por la tele, la radio, los spams del e-mail…esas cosillas. He recibido dos postales que me han hecho feliz durante un ratillo y han alimentado ese bicho simpático que llevo dentro y a veces se manifiesta.
Me pregunto si no será que es esta Navidad la que nos pica, con tanto ánimo crítico  en crisis, tanta amenaza de desahucio, tanto despido, regulaciones de empleo, reducción de prestaciones sociales…y tanto miedo a que lo que se avecina agazapado a la vuelta del año que viene sea aún peor.  Este año, algo me ha despistado de la alegría de la felicitación y estoy que no felicito mucho, más bien hago compañía.
Dos conversaciones en estos días navideños me han empujado a las letras.
Una ha sido la típica conversación en la que mi interlocutor decía que la culpa de todo la tienen los inmigrantes, que hay que devolverlos a sus países. En la otra conversación mi interlocutor me explicaba que la felicidad es algo inexistente cuya perspectiva de realidad solo es enarbolada por visionarios estafadores que la usan como reclamo, asociándola a   tramposas promesas de satisfacción –unas veces- o a mentirosos escenarios de dulcificación de la vida social.
Es  mi  perplejidad la que me empuja a las teclas para dejar de estarlo. Soy culpable de estupor y para expiar mi pecado me he inventado un término para este “fraude” que me construyen entre la profesional de los negocios: liberal, y la persona descreida para quien parece existir solo una felicidad relevante, siempre asociada a la satisfacción, al tiempo que deficitaria: aquella que nos ofrecen (aquellos, los otros…) como ilusión para hacernos comulgar con ruedas de molino, comprar humo…etc.
Y ahí se me han juntado los dos en este Liberalismo Felicitario, de cuya filosofía paso a citar a continuación algunos ejemplos:

-         Una persona no puede salir de su país si es pobre (y menos si ambos lo son).
-         Una empresa sí puede salir de su país para ir a robar a otro.
-         El optimismo es el pecado capital de los ingenuos.
-         La felicidad es imposible e inalcanzable
-         Felicidad tiene que ver con tirar mi televisor extraplano de cuarenta pulgadas y la satisfacción que me produce comprarme uno de sesenta.
-         Libertad tiene que ver con que cada uno podamos hacer lo que nos venga en gana en cada momento, lo que queramos.

Otro rato pongo más ejemplos.
Yo que siempre he pensado que la libertad consiste en que la mayor cantidad de personas posible pueda optar a una vida digna y amable. Yo que pensaba que la felicidad es un estado de ánimo relacionado con amar los valores intangibles de nuestras circunstancias… (continuará)

martes

G A R A B A T A Z en wordpress

Mas info sobre G A R A B A T A Z en
http://garabataz.wordpress.com/g-a-r-a-b-a-t-a-z-taller-de-arte/
La página principal de G A R A B A T A Z  es http://garabataz.wordpress.com/

De momento muchos de los contenidos de G A R A B A T A Z  son clonados de este blog personal: G A R A B A T A (soy una garabata de tantas...) para servirle de abono y sustento...
Publicaré aquí los avisos sobre la información que vaya subiendo al blog de wordpress para que nadie se pierda ni ripio. Así que ya, sin más entretenimientos ¡iros para allá a mirar lo que he puesto!

G A R A B A T A Z



¡¡Ya estamos aquí!!

¿Qué es GARABATAZ? 
Una asociación cultural, sin animo de lucro  que trabaja en la difusión y promoción de la práctica artística en la vida cotidiana como forma de enriquecimiento personal y como forma de socialización, prestando especial atención a las personas con dificultades en este sentido.

¿Quienes somos?  
Un grupo de personas de Basauri y de otros municipios, amigas desde hace tiempo y amantes de la creación plástica y del arte en todas sus manifestaciones (incluyendo el comic, folklore, las artesanías, el teatro…etc), y que decidimos asociarnos y  trabajar para compartir nuestra pasión con mas personas.

¿Qué propone GARABATAZ? No hace falta saber pintar o dibujar. Hay muchas academias en las que puedes aprender. GARABATAZ te ofrece la oportunidad de experimentar libremente, sin métodos, buscando tu propio estilo, sin compromisos… En GARABATAZ tendrás el tiempo y el espacio para investigar y charlar de tu trabajo de forma distinta y perfectamente compatible con tus clases de pintura.
Y si no vas a ninguna academia, ni sabes dibujar, ni has pintado en tu vida ¡mejor que mejor! En GARABATAZ encontrarás el lugar para iniciarte en la creación plástica de forma divertida y apasionante.
Un lugar de encuentro en el que la creación plástica y manifestaciones artísticas aledañas son el nexo de relación.

¿Cuáles son nuestros objetivos?
El objetivo fundamental es promocionar la idea de que la creación artística es algo de todos, un comportamiento humano del que todos podemos disfrutar.
Queremos romper los tópicos que sitúan la creación artística como  propio de una élite, algo incomprensible e inalcanzable, un lujo lejano y prescindible aislado de la vida cotidiana.
Creemos que terminar con este tópico es necesario para que las personas poco o nada familiarizadas con el arte se acerquen con naturalidad a este.

Otro objetivo fundamental es crear un espacio de socialización igualitario, donde puedan concurrir personas con diferentes particularidades y sentirse a gusto. En nuestra experiencia de años promoviendo talleres de arte, hemos constatado que estos espacios  de creación libre, abierta y acompañada, facilitan la socialización, son divertidos, amables…”flow”…

¿A quien va dirigida?
Para personas adultas, niños y niñas a partir de 4 años, marcianos y marcianas, seres sobrenaturales, zombis no belicosos… artistas y artistos, estudiantes, forasteras, forajidas arrepentidas…
GARABATAZ es un lugar abierto a la comunidad, al barrio y al municipio para  todas aquellas personas que quieran acercarse, curiosear y pasar un rato con nosotros.  Un espacio acogedor y amable especialmente pensado para recibir y trabajar con personas que encuentran dificultades para relacionarse (por cuestiones físicas, emocionales, estructurales)y que quieran acercarse activamente al dibujo, la pintura…

¿Cómo se financia GARABATAZ?
Venir a GARABATAZ es gratuito y puedes hacerlo todas las veces que quieras en los horarios disponibles. Tendremos una hucha para que puedas colaborar con algunos gastos de materiales. Estas aportaciones son voluntarias: lo que tú quieras, cuando tú quieras.
Tenemos el empeño de que esta actividad siga siendo gratuita siempre y también queremos crecer en nuestra economía para poder ofrecer más y mejores materiales y actividades. Pero pensamos que no todo en esta vida es dinero y también pensamos que hay que caminar despacio y empezar con cimientos firmes.

¿Puedo hacerme socia de GARABATAZ?
¡Pues claro! Puedes hacerte socia y colaborar de las mil maneras que se te ocurran. Asociarse es gratuito. Solo tienes que decírnoslo. Tendrás un maravilloso "carnet" con nuestro logo, recibirás información puntual, te invitaremos a lo que vayamos organizando, escucharemos tus sugerencias, te enviaremos regalitos y nos dejaremos regalar por tí...


Nuestra sede, local, base de operaciones, madriguera artística... estará abierta en poco tiempo.

¡¡Seguiremos informando!!
¡¡Permanezcan atentas a sus pantallas!!


jueves



'Autorretrato
Estoy dibujando ¿eh?... tooodo el rato, un poco "así" eso sí. Así me encuentro. Es posible que me haya encontrado, de repente. Un de-repente lento, pero seguro.

viernes

Dibujar, dibujar es inútil y divertido...

La interpretación cultural del arte es un yugo, el ungimiento del trabajo en el estudio. Lo ha sido siempre y lo sigue siendo. Me es difícil, si no imposible, dibujar lo que me da la gana

Cuando dibujamos lo que nos da la gana, si lo conseguimos la Cultura encuentra un nicho en el que instalarlo y si no lo encuentra, si no nos encuentra, lo buscaremos nosotros: hay que instalarse en algún nicho de utilidad cultural. ¡No, no: lo mejor es lo que no sirve para nada! Lo que hacemos sin pensar en una finalidad utilitarista. Lo que hacemos por el placer que nos proporciona hacerlo, sin más. Y como somos humanos, de nuestra cosa mamífera nos viene de natural gozar en compañía de otros.

La ambrosía cultural que durante siglos nos arrastró en las corrientes de nuestras propias ideas, hasta esta playa en la que comprendemos que es feo hacer esclavos a los semejantes y es feo ensuciar tanto el medio ambiente sin pensar en las consecuencias, esta ambrosía cultural tiene una sombra oscura de la que no puede separarse. No sé qué pasa con la iluminación que veo más la sombra últimamente haciendo muecas y gestos obscenos, alargándose en la pared de mi caverna. ¿Será que el sol se pone?, ¿será que mi teoría del advenimiento de un nuevo tiempo medieval se confirma?

La “utilidad” del imperio meta-mega-mercantil (que lo que llamamos “mercado” no tiene la culpa de nada, que mercadear es la sal de la vida, pero parece que algún mal huevo puso, o que se lo puso otro en su nido…) ha tenido dos hijas gemelas: la productividad (de lo que sea, fuera o fuese pero que colabore al P.I.B y aledaños) y la innovación (idem). Estos son los dos grandes nichos que la cultura nos tiene preparados: o estamos en alguno de ellos o no existimos subjetivamente. Seremos seres insignificantes, inconexos, heterodoxos… Me pregunto si el resultado de las elecciones no estará ya decidido por el Banco Europeo ese y por el Fondo Monetario Internacional… Y ¿quien decide la índole de estos nichos en los que hemos de insertarnos como cabestras obedientes?. Pues lo decidimos todas, señoras, con nuestros hechos cotidianos.

Pues yo me resisto. Quiero resistirme ¿alguien se ofende? Dibujo porque me da la gana. No tengo ninguna ínfula utilitarista ni innovadora. Dibujo a lápiz y –como mucho avance tecnológico: con rotulador. Y además: tengo la manía de contaminar al mayor número de seres humanos con mis ideas locas)

Gracias a la innovación y al P.I.B. (y a esas partes de la sombra oscura de nuestra imperial cultura que se no se empeñan en dejar a las personas fuera de su propia contemporaneidad, para después tendernos la mano como si nos estuvieran haciendo un favor), sé unas cuantas cosas que no me canso de repetir, en las que no me canso de indagar, para las que no me canso de buscar y construir argumentos.

He aquí una lista somera:

-El arte no es un hecho cultural (como no lo es tampoco el juego, por ejemplo)
-El arte dio lugar a la posibilidad cultural
-La creatividad no tienen necesariamente que ver con el arte ni viceversa
-El trabajo manual en la creación artística es insustituible
-El dibujo hizo a la imaginación y no al contrario

¡Ahí queda eso!

jueves

martes

Miguel Fuster

Aquí os dejo el vínculo a su página http://miquelfuster.wordpress.com/
Es un dibujante de cómic que después de tocar la gloria, no pudo soportar algunos sucesos de su vida y ha estado viviendo 15 años en la calle.

Su trabajo es maravilloso y sus textos no tienen desperdicio.

En este vínculo http://www.ivoox.com/voz-condenados-indigentes-audios-mp3_rf_856409_1.html Bruno Cardeñosa habla de él en el programa "La Rosa de los Vientos"

Mediante el trabajo de la Arrels Fundació http://www.arrelsfundacio.org/ ha publicado un nuevo album en el que cuenta su vida en la calle: "Miguel, quince años en la calle. Llorarás donde nadie te vea" Editorial Glenat.

domingo

NO ESTAMOS HECHOS PARA CONSUMIR,
ESTAMOS HECHOS PARA CREAR

¿Por qué el arte?

Este es el texto que preparé para una ponencia en la que presentaba la creación artística como una "buena práctica" en el contexto de la intervención social....
(Fundación Argia, II Jornadas técnicas: “Buenas prácticas de inserción social con personas con enfermedad mental grave”) Para mi no hay contextos diferenciados.
El tema es extensísimo, muy interesante y lleno de subtemas en los que profundizar... ¡Apasionante!

ABRIR ESPACIOS PARA EL ARTE

La buena práctica que vengo a presentarles es un taller de arte. Lo que ocurre dentro de él (la buena práctica en su interior, en la intimidad del taller) y las consecuencias que tiene para una institución –en este caso Zubietxe http://www.zubietxe.org/- el contar con un taller de arte



El indicador mas claro de que es una buena práctica es el testimonio de sus beneficiarios. ¿Qué dicen las personas que participan en el taller?
“Me encanta venir al taller, venir al taller me dá la vida, me gusta mucho dibujar, lo que más me gusta es el color…” “Aquí, es el único sitio donde me he sentido libre”. “Pensaba que no podía dibujar, pintar…y sí es verdad que hago cosas. “Me gusta venir aquí, mi pensamiento descansa”
¿Qué dicen del taller los miembros del equipo? “cada vez que bajo me dan ganas de quedarme allí”, “me parece alucinante que Pepe (un nombre imaginario) haga estas cosas”, “me dais muchísima envidia”, “María solo viene al centro de día los días que hay taller”, “va a venir un chico nuevo y hemos pensado que pase primero por el taller”, “vendrá una mujer de la que no sabemos nada ¿podría estar una temporada en el taller, a ver como resulta…”?

El taller es un lugar de acogida, donde casi todo el mundo se encuentra bien. En este tiempo trabajando en Zubietxe y en otras instituciones, los casos de personas que no han soportado estar en el taller de arte y/o que no han querido venir son escasos.

¿Por qué la gente está así de a gusto en este taller?
Para responder a esto hay que tener en cuenta dos factores. Por un lado la actividad misma: la creación artística. Por otro lado el modo, el estilo con el que esta actividad es facilitada.

Empecemos hablando de la actividad: la creación artística. Para esto necesitamos hacer un pequeño esfuerzo previo. Necesitamos olvidar lo que sabemos del arte: olvidemos los museos, olvidemos las galerias, olvidemos las subastas y las ventas millonarias…los críticos, las polémicas… Dejemos todo esto de lado. Ahora todo esto no nos interesa. Solo nos interesa saber por qué hay personas que estamos tan a gusto dibujando, pintando y creando imágenes frente a nuestros ojos, en compañía de otros en un taller lleno de dibujos, pinturas y colores. Y nos interesa saber si podemos dar una respuesta sencilla pero algo más allá de “porque nos gusta”.

¿Por qué nos gusta dibujar y pintar?

Desde el punto de vista de la antropología, el arte es intrínsecamente humano, el empuje hacia la creación artística es un comportamiento humano. Como ingrediente innato es anterior a la cultura. Es gracias a nuestra capacidad para crear imágenes frente a nuestros ojos, gracias a nuestra capacidad para lo imaginario y para lo simbólico, que tenemos cultura. Como es un comportamiento humano, lo encontramos en todas las sociedades, incluidas aquellas que no tienen palabra ni concepto “arte”.

Desde el punto de la etología, la creación imaginaria y la capacidad simbólica terminan de gestarse en la relación de intimidad que el bebé mantiene con su madre o persona cuidadora durante su primer año de vida. En el regazo interiorizamos formas faciales, ritmos, tonos de voz… que van constituyendo un conjunto de formas y códigos formales mediante los que nos comunicamos y también transmitimos asuntos demasiado complejos para las palabras.

La psicología nos enseña como el niño dibuja espontáneamente y por gusto. No necesita ser premiado para dibujar, rayar, garabatear. También nos advierte de que el niño que no dibuja, el que no puede dibujar quizá sufra un trastorno grave para el pensamiento simbólico y para el pensamiento imaginario.

Una perspectiva cognitiva muestra que la creación artística en sus fases iniciales comparte muchos aspectos con la investigación científica. Nos explica como la experiencia y la cognición son la misma cosa y el arte es una fuente inagotable de experiencias novedosas. Nos informa de que el arte integra actividades diversas: emocionales, perceptivas y conceptuales, y las articula de un modo sinestésico, a la manera en la que la inteligencia humana se vincula al mundo real.

Las modernas neurociencias y la tecnología que se ha desarrollado asociada a estas investigaciones, nos revela muchos datos nuevos e interesantísimos. Nos habla sobre la importancia de la forma en nuestra percepción y por consiguiente la importancia de la imagen. Descubre como es el neocórtex de nuestro cerebro quien se complace siendo testigo de nuestras capacidades neurológicas y convierte esta reflexividad en capacidad adaptativa. Podemos decir algo así como que mientras dibujamos nuestro cerebro está encantado de conocerse.
Las nuevas tecnologías nos muestran cómo es la actividad de nuestro cerebro y qué le pasa a nuestro cuerpo mientras hacemos música, mientras dibujamos y pintamos. Podemos ver por poner un solo ejemplo, cuanto se parece lo que le pasa a nuestro cuerpo durante algunas experiencias de creación artística, a lo que le pasa al cuerpo durante algunos estados de meditación trascendental.

Existe mucha documentación, lamentablemente poco divulgada, que nos ofrece serios y profundos argumentos para defender la importancia de la creación artística en nuestras vidas cotidianas.

Podemos resumir esta primera parte diciendo: Nos gustan las imágenes y nos gusta la creación artística porque somos humanos.

Ahora sigamos con la siguiente pregunta: Para que la creación artística resulte una buena práctica en un determinado contexto ¿Vale hacerlo de cualquier manera?
La respuesta es “si”, vale hacerlo de cualquier manera que sea apropiada para las personas que van a beneficiarse de ella y apropiada para la institución en la que vaya desarrollarse. Esto quiere decir que tanto la preparación de la persona responsable de esta actividad, como los medios técnicos y las condiciones del local deben ser también las apropiadas. La persona responsable debe estar bien formada en aquellos procesos de creación artística que luego vá facilitar y debe estar también informada y ser sensible a las circunstancias de aquellas personas a las que va a atender. Los medios técnicos deben ser suficientes y apropiados.

Un ejemplo concreto: ¿Cómo lo hacemos en Zubietxe?
A grandes rasgos.
Nuestro taller funciona durante dos mañanas semanales, ininterrumpidamente durante cuatro horas cada vez. Hay un descanso de media hora para el desayuno y pequeños descansos para las personas que necesitan fumar. Participan en él cada día entre 6 y 14 personas.
Cada persona asistente al Centro de Día, ha ideado con una profesional del Centro un diseño para su vida cotidiana. Así que las personas que vienen al taller, no vienen siempre los dos días, ni las cuatro horas, ni llegan a la misma hora, ni se marchan juntas. No se puede proyectar una actividad única, común para todas. Lo adecuado es que cada participante trabaje a su ritmo en su proyecto individual.

¿Cómo llega cada persona a saber cual su proyecto individual? o ¿cómo se plantea este?
Cuando alguien llega a nuestro taller, lo más frecuente es que pronuncie las siguientes frases: “Yo no sé dibujar”, “dibujo muy mal”, “la pintura no se me da bien”. Estamos muy atentas a cual es el estado de esta persona. Procuramos que esté confortable, a gusto, le presentamos los materiales y hacemos indicaciones básicas sobre su uso. Explicamos que los materiales, el espacio y el tiempo son para ser usados como a ella le complazca más.
Es frecuente que durante los primeros días, esta persona recuerde su infancia y la asocie al dibujo. Es frecuente que hable del Guggenheim, de hacerse millonaria, y que ante cualquier garabato raro que haga diga: “mira, como Picasso”. Es muy frecuente que el primer día aparezca cierta ansiedad.
Todo esto se va dejando atrás a medida que su propio trabajo aparece frente a sus ojos y a medida que este trabajo es acogido por el Taller, en el que no hacemos juicios, ni críticas y en el que tampoco arrojamos significados sobre el trabajo. Podemos hablar o no sobre estas producciones. A veces se generan conversaciones espontáneas. Cualquier posibilidad se facilita y ninguna se fuerza.
Invitamos a esta persona a ir un poquito más allá en su creación. Identificamos con ella cuales pueden ser sus rasgos de “estilo”, sus intereses, sus materiales favoritos, las imágenes que le gustan… y así cada participante va sumergiéndose poco a poco en su hacer, en su proyecto individual, a su ritmo.
Al mismo tiempo que esto sucede individualmente, nuestras producciones están también a la vista de las demás personas, incluso las distribuimos temporalmente sobre las paredes del Taller.

Como consecuencia de todo esto, el ambiente que se genera en el Taller es de distensión y trabajo. Esto, junto con las características del propio hacer de la creación artística, tiene efectos particulares. Algunos de estos efectos que hemos podido observar son:
Baja la intensidad de eso que la psicología clínica llama “resistencia psicológica”.
Abunda la sorpresa en relación a las propias capacidades.
Muchas personas que presentan una gran verbosidad consiguen que esta se alivie y a veces desaparezca del todo mientras están trabajando.
El humor de las personas asistentes al Taller es bueno (es decir: la espectativa de venir les hace sentir bien) y se mantiene y mejora durante el curso del Taller. Cuando vienen de mal humor por otras causas, en muchas ocasiones este humor mejora.
Estas personas se sienten seguras, porque saben qué ocurre en el taller, qué va a ocurrir. Saben que ellas marcan sus propios tiempos en el contexto de unas normas generales flexibles y respetadas por todos.

El taller es un espacio muy socializador la personas participantes experimentan aceptación, respeto, y admiración por la particularidad de sus producciones, algo que quizá no haya sentido en mucho tiempo.
Un respeto hacia ella misma, respeto que se representa en el respeto hacia sus producciones en el Taller. Una mutualidad de respetos: hacia los demás y hacia sus producciones. Esto ayuda a la persona participante a tener una percepción mas positiva de sí.


¿Qué aporta un Taller de Arte que no aporten otros talleres o contextos?
El Taller de Arte no es un espacio pedagógico. No enseñamos a dibujar o a pintar, aunque las personas aprenden a hacerlo según su interés a través de su práctica particular y mediante las indicaciones que podemos hacerles según sus demandas particulares.
No les ofrecemos unos contenidos, les ofrecemos un espacio vacío y acogedor en el que ellas vierten sus propios contenidos.
La exigencia del Taller de Arte es mínima, sin embargo con nuestra actitud “esperamos todo” de las personas que acuden al Taller. Es decir: esperamos y acogemos su subjetividad al completo, en la extensión, intensidad y ritmo que cada una pueda y quiera imprimir a su trabajo.
Las personas que participan están ahí, pintando, procesando sus inquietudes particulares, tranquilas, se sienten seguras. Ponen en juego su deseo ligado a sus producciones en un ambiente de intimidad y respeto. Entre las participantes se generan conversaciones sobre las obras y hablan con cariño sobre sus propias obras y sobre las de los otros. Se genera una sensación clara de que lo que estas personas son y lo que ellas producen es importante y de que su intimidad es algo valioso. Esto es positivo para ellas, y hay unos productos, unos objetos físicos (los dibujos, las pinturas…) algo físico que se lo recuerda.

La constancia de estos objetos es también un rasgo característico de esta actividad. Pueden volver sobre ellos, repasarlos, comparar los primeros dibujos con los más actuales. Pueden establecer hilos narrativos, asociaciones formales, inventar significados. Pueden compararlos con imágenes procedentes del campo del arte, pueden interesarse por el trabajo de los artistas y sentir que sus producciones son también aportaciones culturales. Pueden enseñárselo a otras personas ajenas al Taller diciendo: “mira esto lo he hecho yo” y experimentar la admiración que sus producciones causan en otros.

¿Qué procesos se desencadenan sólo aquí?

Nuestro trabajo consiste en facilitar las condiciones físicas y ambientales óptimas para que el proceso de creación pueda tener lugar.
Este proceso consiste en un flujo de acciones y pensamientos, más o menos conscientes, que se ponen en juego a gran velocidad, gracias a la suspensión temporal del juicio crítico.
Esto tiene como primera consecuencia una autorización subjetiva a experimentar, es decir: a conocer, aspectos inéditos para el sujeto. Estos aspectos están siempre inicialmente referidos a la forma y las operaciones de su transformación. En toda esta actividad también se ponen en juego otros procesos, como nos informa la psicología cognitiva y como observa Teresa Merino: la capacidad asociativa, el pensamiento divergente, la memoria, los aspectos espaciales de la percepción y el lenguaje.
Durante los procesos de creación artística se suspenden aquellos aspectos que obstaculizan la libertad subjetiva, al tiempo que se actualizan otros que juegan a favor del sujeto. Es un laboratorio para el experimento, donde el sujeto es libre para el escrutinio particular de sensaciones y significados, es mucho más que un espacio para la expresión o para la elaboración consciente de cuestiones imaginarias. Se trata de un lugar donde pueden apuntalarse y/o entrañarse cambios y giros importantes para el sujeto, a su ritmo, sin exigencias exteriores a ese tiempo subjetivo. A medida de lo que el sujeto puede tolerar en cada momento.
Todas estas operaciones se dan de forma simultánea y/o sucesiva, pero siempre reflexivamente, es decir: ante nuestros ojos. Todas estas operaciones quedan recogidas en la constancia de las obras.

Frases como “No sé lo que estoy haciendo, pero me gusta” Ponen de manifiesto esa importante variable asociada a la forma y a lo formal que es el placer. Otras frases como “El arte es mover los colores hasta que sale la verdad”, arrojan luz sobre la fuerza del empuje identificatorio en los procesos artísticos.

Compartimos con Teresa Merino la idea de que es imprescindible ser muy prudente al hablar de posibles significados, en cualquier caso, y más prudente aún tratándose de personas con un diagnóstico de enfermendad mental severa.
Aún así, a pesar de las dificultades, a pesar de que lo imaginario y lo simbólico respondan en el caso de por ejemplo: la psicosis- a las características de su particular estructura, ni lo imaginario ni lo simbólico dejan de estar presentes. Así como siempre está presente la relación con el cuerpo.
En ese punto un espacio para la creación artística se presta como lugar de desplazamiento –aunque sea de forma transitoria- o de alivio, donde sosegar aquello mortífero que permanece en el cuerpo sin encontrar un tránsito simbólico, algo de eso que Freud llamó “pulsión de muerte”. El hacer en el Taller de Arte ofrece matices más vivificantes; o en el mejor de los casos: la creación artística se constituye en interruptor de aquello que atenaza la subjetividad y las ganas de vivir.

Estas experiencias pueden ser vividas como terapéuticas en el sentido de que pueden aportar puntos de referencia, hallazgos, anclajes, enigmas, novedades, elementos inéditos para construir soluciones subjetivas o sencillamente: procurar momentos en los que se establece una distancia con la confusión y con el dolor, que no es poco. Pero los mecanismos y dispositivos de la creación artística nada tienen que ver con los de las psicoterapias, aunque, como en el caso de las psicoterapias, estas experiencias tengan también efectos subjetivos importantes.

Por último.
El lugar del arte, la creación artística tal y como nos hemos referido a ella en esta ponencia, es un lugar de oposición y de resistencia a las inercias culturales contemporáneas y el lugar donde poner en crisis las inercias subjetivas. Mortíferas inercias que añaden cautiverio a la pérdida de libertad que la enfermedad mental y la dependencia adictiva suponen. Inercias que tienden a acorralar al sujeto fiscalizando cada uno de sus hechos. A veces hasta hacernos enfermar, a veces hasta la muerte.

Estamos convencidas de que en esta contemporaneidad en la que los lugares para el sujeto parecen restringirse cada vez más, es imprescindible apoyar este “tour de force” que la creación artística impulsa, empujando al ser humano a aliarse a las conquistas de su propia naturaleza: el arte, la empatía, la compasión, la colaboración.

Nos reúne hoy aquí esta puesta en común de aportaciones que nos ayuden a pensar en estrategias para la inserción social de personas que encuentran grandes dificultades para aceptar las normas sociales, pero que participan de las condiciones de la creación artística. Estas personas quizá no puedan socializarse mediante las normas sociales, pero sí pueden socializarse mediante las condiciones de la creación artística.>>



BIBLIOGRAFÍA

Libros


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Arte y percepción visual
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Art and Intimacy
How the Arts Began
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-Ellen Dissanayake
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The Art Instinct
Beauty, Pleasure and human evolution
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A cognitive approach to creativity
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Metáforas de la vida cotidiana
2009
Catedra, Colección Teorema

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2003
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Cognitive Science and the Riddle of Human Creativity
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Artículos y documentos

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-S. Zeki, Ludowica Marini
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