viernes

Jaujalandia, mi país


Vivo en un país muy bonito, de colores -bueno: de tres colores. Sus habitantes vivimos felices y comemos lombrices –perdón: perdices, y nos felicitamos unos a otros por las abundancias, relevancias, constancias y mancias que hacen de nuestras vidas en común un verdadero delito -¡caracoles!, ¡cómo estoy hoy!, quería decir delirio: un verdadero delirio de alegría, bienestar y humana tolerancia ( que rima con mancia).
Este país tiene fama en el mundo entero, que como ya sabrás está ya lleno de paises de tres colores, de dos colores y hasta de un color (cientos y cientos hay, y es un lío...). Es raro, porque mira por ejemplo: no hay un país de cientos de miles o de millones de colores. Bueno: ¡ni de cinco!.
Jaujalandia es un ejemplo de pluralidad, urbanidad y merindad. Y claro está: esto gusta mucho a todo el mundo, sobre todo a las ovejas, que son muy amigas. También recibimos muy bien a todo el mundo y somos muy hospitalarios: enseguida te curamos lo que sea. Fíjate lo acogedor de este país que solamente ya en mi bloque, viven: un pulpo gallego(3), una bailarina rusa(6), un negro(4) y un pájaro raro(2). Todos han tenido vidas muy difíciles. Al señor pulpo lo encontraron perdido en un vagón de metro. No tenía nada más que lo puesto. Enseguida le dieron un trabajo. Ahora es constructor y trabaja para el ayuntamiento en las obras públicas y eso. A la señorita ... -que es que se cambió el nombre al hacerse el carné. Antes se llamaba Petruska, que también suena muy jauja, y ahora del nombre nuevo no me acuerdo, porque era muy largo y muy raro-, bueno pues se le rizó un brazo en un paso de ballet, y la echaron de su trabajo así que pidió asilo político aquí y ya está. Ahora creo que lleva un departamento de cultura y espectáculos o algo así... El señor Beltza (antes Mohamed) creo que trabaja de agente secreto, pero igual me lo estoy inventando. Llegó aquí nadando desde Kenya, de poco lo remolca un petrolero pero él dijo que no: ‘despacito pero seguro’, -dicen que dijo. Llegó medio ahogado pero con mucha experiencia del mundo. Las especies en peligro de extinción también son muy cuidadas aquí, los animales y las plantas(5) también. Los pájaros se dedican a repartir el correo, y las plantas carnívoras las han puesto en las puertas de los cines, en los autobuses y en las aduanas, para que no se cuele nadie. Menos mal que en Jaujalandia les han recogido bien, ¡hasta les han hecho el carné, sí señor, como a todo el mundo!: Todos tenemos nuestro carné: Carné de Iniciativas Variopintas. Que vale para todo. Por ejemplo: que te dá por ir a visitar a tu tía la del pueblo que vive justo al otro lado de la frontera, nigún problema, enseñas tu carné y ya está. O igual a alguien se le ocurre pedir un crédito a un banco. Pues sin problemas: enseñas el carné y listo. Que te quieres sacar un bonobus, pues con el carné. Es todo bien fácil.
Debajo de la tierra tenemos las ruinas históricas muy bien conservadas, aunque está prohibido visitarlas para que no se deterioren, claro. Allí están los muertitos, los disidentitos, los exiliaditos y los asesinaditos de Jaujalandia y algunas otras personas pero no sé muy bien quienes. No suelen sacar bonobuses.

Bueno, querido amigo marciano. Cuando quieras ven a visitarnos que serás muy bien recibido. Si ves por ahí un señor con las orejas en punta que viaja en una nave con forma de boina, síguele que es de aquí. No tienes pérdida.
Muy atentamente,
Yo.

P.S. Aquí todos comemos txipirones, así que si tu forma extraterrestre es de txipirón (aunque seas un calamar gigante) mejor que no vengas. Te lo digo desde ahora. El que avisa...

1 comentario:

juan re dijo...

Excelente pais. Y excelente post. Si me permites lo incluire en mi blog con un articulo mio sobre ese pais.
un saludo
juan

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Archivo del blog