domingo

Menos mal que el arte...

Es 22 de junio de 2008.
Estraigo del artículo Guerra en los fogones que Juan Manuel de Prada escribe en el "XL Semanal"

<< (...)
El arte verdadero nace de un fondo ancestral: los juglares que recorrían los pueblos cantando las hazañas de un héroe de otro tiempo, por ejemplo, ignoraban las preceptiva literaria; su poesía nacía de la entraña popular, era una encarnación de aquello que los remánticos alemanes llamaron Volkgeist. Y lo mismo podría decirse de cualquier otra manifestación artística: la música, el baile, la pintura nacierosn para dar expresión a sentimientos que brotaban del pueblo como una segregación natural del espíritu. Pero hubo un tiempo en el que el arte esxtravió esta misión primigenia: cegó los manantiales de los que brotaba y se convirtió en un arte 'fabricado', un arte que pretendía satisfacer, antes que una necesidad popular, un prurito de 'originalidad' del artista, que en su megalomanía se creía desgajado del pueblo y, por lo tanto, capaz de crear una belleza inasequible para el vulgo, una belleza tan sublime o hermética que solo él podía desentrañarla. De inmediato, el poder quiso apropiarse de este nuevo arte, quiso domesticarlo y convertirlo en un `producto cultural´. Y así nació el arte establecido desde arriba, con sus castas de intelectuales y artistas oficiales, con sus cánones establecidos, etcétera. De este modo, el arte dejó de ser un impulso originario nacido de la entraña popular, para convertirse en un artificio manufacturado que la propagande convirtió en una suerte de religión de obligado cumplimiento: exposiciónes de pintura fina encumbradas con una jerga ininteligible por los críticos de arte, libros fetén jaleados en los suplementos de los periódicos, represnetaciones teatrales y películas suvencionadas, sucedáneos de arte que la gente tenía que aceptar como arte verdadero, a riesgo de que se la acusase de filisteísmo. Entre los deestinatarios de este sucedáneo de arte no tardó en surgir el fenómeno del esnobismo: la gente ya no se adhería a ese sucedáneo de arte porque fuese una segregación del genio popular, sino por miedo a que la tachasen de analfabeta o insensible si mostraba su indiferencia o su desdén. Y, como en la fábula del rey desnudo, son pocos los que se atreven a denunciar la engañifa.
(...)>>
¡Muy interesante! ¿Verdad?

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Archivo del blog