miércoles

Yo, mi, me, conmigomisma, yomisma...


Este es un documental estupendo de Adam Curtis en el que se cuenta como los hallazgos y las ideas de Sigmund Freud fueron interpretadas de forma torticera para crear la sociedad de consumo en la que vivimos. Este es el primer capítulo de una serie de 6 que se pueden ver en YouTube siguiendo este vínculo.
El documental se centra en la figura de Edward Bernays, un personaje muy poco conocido, muy velado Se dá la circunstancia de que era el sobrino de Sigmund Freud, conocía muy bien los conteidos de las investigaciones de su tío y creo que fué el primer editor -o impulsó la edición- de las obras de Freud en Estados Unidos. Los manejos y la oportunidad de esta publicación está bien recogida en este documental.
Edward Bernays fué en inventor de lo con hoy conocemos como "Relaciones Públicas" (él mismo acuñó el término) y otras ideas relacionadas con la seducción hacia el consumo de bienes inútiles, y hacia la creación de opinión pública. Escribió varios libros entre ellos el titulado "Propaganda", que fué publicado en Estados Unidos en 1928, y comienza más o menos así:
La manipulación consciente e inteligente de la hábitos y opiniones de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática. Los que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero dirigente, el poder de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar. Este es un resultado lógico de la forma en que nuestra sociedad democrática se organiza. Un gran número de seres humanos deben cooperar de esta manera, si han de vivir juntos como un buen funcionamiento de la sociedad.
Nuestros gobernantes son invisibles, en muchos casos, sin darse cuenta de la identidad de sus compañeros en el gabinete interior. Ellos nos gobiernan por sus cualidades de liderazgo natural, su capacidad para suministrar ideas necesarias y por su posición clave en la estructura social. Sea cual sea la actitud que uno opte por tomar hacia esta condición, sigue siendo un hecho que en casi cada acto de nuestra vida cotidiana, ya sea en el ámbito de la política o los negocios, en nuestra conducta social o nuestro pensamiento ético, estamos dominados por el número relativamente pequeño de personas- una fracción insignificante de los ciento veinte millones- que entienden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos los que mueven los los cables que controlan la opinión pública, quienes enjaezan las viejas fuerzas sociales y quienes idean nuevas formas de atar y guía el mundo.
(La traducción es mía) Este libro está publicado en castellano por Editorial Medusina. He encontrado el texto completo
La única mención que Edward Bernays hace en este libro a su tío Sigmund Freud, está en la página 46:
Son principalmente a los psicólogos de la escuela de Freud, quienes han señalado que muchos de los pensamientos y acciones de los hombre son sustitutos compesatorios de deseos que se ha visto obligado a suprimir. Una cosa puede ser no deseada por el valor intrínseco de su utilidad, sino porque inconscientemente un hombre ha llegado a ver en ella un símbolo de otra cosa, un deseo de algo que le avergüenza admitir. Un hombre que compra un coche puede pensar que lo hace con el fín de su locomoción, mientras que de hecho, puede ser que realmente no lo necesite, y que prefiera ir a pie por el bien de su salud. Es posible que realmente lo quiera porque es un símbolo de posición social, una prueba de su éxito en los negocios, o un medio de complacer a su esposa. Este principio general de que los hombres son en gran medida accionados por motivos que se mantienen ocultos para sí mismos, es tan cierto para la psicología de las masas como para la psicología individual. Es evidente que la propaganda de éxito debe entender los verdaderos motivos y no contentarse con aceptar las razones que dan los hombres para lo que hacen.
Pero este es el argumento fundamental de su razonamiento se repite a lo largo del documental.
El interés de Edward Bernays en los hallazgos de Freud es instrumental. Utiliza, tergiversa y pervierte los contenidos a favor del diseño de estrategias de manipulación consciente de la opinión pública con fines económicos, políticos, siempre autoritarios y de control.
Las ideas expuestas negro sobre blanco en el libro de Bernays"Propaganda", fueron la inspiración de Joseph Goebbels en el trabajo de todo el diseño de las acciones de su ministerio.
No nos vendría mal leernos este libro de Edward Bernays, así como las obras de Sigmund Freud, para saber de qué hemos de protegernos. Toda la obra de Freud es genial y maravillosa, pero sus palabras y sus ideas no pueden protegerse de la manipulación y de la interpretación retorcida de una divulgación dirigida hacia fines autoritarios y de control, algo que es también muy contemporáneo. Quizá la única forma de defender las buenas ideas de las malas intenciones sea conocerlas a fondo. Esto creo que también puede valer para nuestra convivencia cotidiana, para comprender las ideas y las posiciones de nuestros semejantes.

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