viernes

"Quiero creer que la gente tiene un instinto por la libertad, que quieren controlar sus vidas de verdad. No quieren que les presionen, que les manden, que les opriman, etc., y quieren una oportunidad para hacer cosas que tengan sentido. No sé cómo probar esto. En realidad es más una esperanza de que las personas son así, de que si las estructuras sociales cambian lo suficiente, esos aspectos de la naturaleza humana saldrán a la luz."


Noam Chomsky

viernes

la crisis no ha hecho más que empezar, es una crisis cultural

"Tomar la calle" es uno de los eslogans que acompañan al 15M. En mi pesquisa sobre los efectos de todo esto, he percibido que es una frase que infunde inquietud. Es como si muchas personas pensaran en toda esta protesta, en este "alzamiento" de dignidad, como si fuera un intento de abolición de la política, de las instituciones democráticas... de todas y cualquier administración, judicaturas, fuerzas de seguridad, servicios médicos...












Parece haber mucha gente que tiembla pensando que un día saldremos todos a la calle a protestar y al día siguiente ya no se podrá comprar el pan, ni pedir cita con el médico, ni poner una denuncia, ni ir al banco...porque "la orda" quincemayista habrá arrasado con todas las instituciones democráticas e incluso con la cultura misma. Esto, se pinta como mal menor, si es que no se llega a provocar una guerra civil, o las dos cosas al mismo tiempo... Porque de estas revueltas populosas y populistas, salen ufanos pescadores: vease Hitler, Stalin... Porque la situación en la que vivimos puede ir a peor.







Algunos ponen como ejemplo la situación en España durante la Segunda República: huelgas brutales, insurrecciones violentas, quema de conventos e iglesias...







Si, vale: en nuestra situación actual todo esto puede ir a peor, pero la circunstancia social y el "humor" social de esto y aquello es muy distinto. Y tampoco escucho consignas quincemayista que sugieran armarse con cuchillos de cocina, o ir a apalear al vecino.





Sin embargo percibo en voces cercanas a estos temores, opiniones y mensajes que sí me atemorizan. Opiniones que hablan de sacar la policía a la calle y "disolver"; que dicen que esto es una "anarquía" y que nos llevará de cabeza al desastre, al desgobierno, porque la ciudadanía está manipulada... Estas interpretaciones de los hechos que nos pintan como ciudadanía irresponsable, que necesita ser guiada, tutelada por la fuerza... Estas ideas me parecen peligrosas. Gritar en la calle, tomarla para hacer visible un malestar común, para protestar y proponer; hacer visible el empuje de ideas optimistas que exigen responsabilidad porque se sienten responsables; decir ¡No! físicamente con sentadas, con algaradas, fiestas, protestas, caceroladas y demás gestos y acciones públicas...Es más "hacer cultura" que hacer otras cosas. Y como prueba de esto, aquí están las propuestas, reflexiones, ideas, y todo el tramado cultural que vamos tejiendo...http://www.attac.es/




Y sobre movimientos sociales y "revoluciones", mundialización versus mundialidad, elites politicas y elites económicas... esto es muy interesante:



Es una pequeña entrevista a Sami Naïr, defensor de los derechos de los inmigrantes, politólogo, filósofo...

miércoles

Lo mas inquieta del 15M son sus aciertos

autoría, autoridad, autora... subjetividad, responsabilidad...


Hace unos días hablaba con un amigo de la posición del arte (artes plásticas, en mi caso) en este panorama de "¡yá está bien de más de lo mismo!" Arte y Decrecimiento, por ejempo: necesito hacerme un paisaje en el que pueda colocar un poco las piezas de mis pensamientos...

Borja hizo una asociación para la que había estado ciega: toda la oleada de protestas, la agitación que después engordó como una ola gigante hasta desembocar en el 15M, todo el bulllicio de la protesta comenzó a hacerse visible a partir de la discusión sobre la "Ley Sinde". Es decir: los riñones de la protesta están en la autoría, en la creación artística.

Esta relación es maravillosa y apasionante, iluminadora para mí también por la conectividad de las palabras: autoría, autoridad, autora... subjetividad, responsabilidad... Una autora es una persona que se hace responsable de sus creaciones. Estas creaciones nacen de una subjetividad radical, por esto hay algo de don en ellas, de regalo, un valor que se resiste a ser mercantilizado. Los precios de las obras no representan nunca su valor. Está bien que podamos vivir del arte, pero no parece que la especulación económica con sus objetos vaya a favor de la naturaleza, de su origen.

Borja recordaba que cuando se inventó el disco de vinilo, las personas que se dedicaban a la música se asustaron "ahora nadie querrá venir a nuestros conciertos ¿cómo nos ganaremos la vida?". Esto no se cumplió y sin embargo actualmente hay profesionales que están en la situación contraria.

Los cambios traen consigo sensaciones de amenaza. Podemos interpretar la inquietud de otras formas no desagradables.

Es ese resquicio de lo humano no mercantilizable lo que se representa también en el quincemayismo: "no somos objetos de especulación..."

Es una gigantesca visibilización de algo que ya existe y que entra en discusión con los actores de un sistema en el que confíamos como el menos malo, pero que está sustentado en estructuras que dan por hecho que las relaciones humanas funcionan gracias a colocar la "autoridad" en situaciones de dominio. Una de las grandes incomodidades es precisamente esa aceptación, porque intimamente sabemos que las relaciones humanas se sustentan precisamente en las características de la humanidad: ese empuje formal de nuestra filogénia que inventa: la imagen, la palabra, lo simbólico... mediante los que la vida sigue su trabajo de construir sistemas, vínculos, lazos, mutualidades, asociaciones...etc. La ciudadanía no necesitamos paternalismo ni tutela. Necesitamos "regazo". Necesitamos entender al otro semejante como una oportunidad para el refugio y para el consuelo, para la celebración y para la fiesta.

...porque "esto es así" o ¿cómo es esto?

La sociedad en la que vivimos está construida sobre creencias que damos por absolutas, ciertas y universales. El trabajo de muchos pensadores y científicos nos ayuda a desmentir algunas de las más hirientes y malévolas. Una de las teorías tomadas por indiscutibles y que más han calado en la sociedad es la teoría darwinista de la evolución. Sus ideas sobre la ley del mas fuerte, la competencia, la brutalid de la vida natural, el salvesé quien pueda, la adaptación, y la interpretación de las relaciones naturales -argumentando las humana- como una lucha por la supervivencia, están en los cimientos de nuestro día a día y es una de las mayores mentiras jamás contadas.




Máximo Sandín bioantropólogo y profesor de Evolución Humana de la Universidad de Madrid, habla sobre todo esto y mucho más en su página de contenidos apasionantes: "Tejiendo la red de la vida" http://www.somosbacteriasyvirus.com/

<<...La concepción darwinista de la vida, de la realidad, una “depuración”, un refinamiento de las confusas ideas de Darwin, ha convertido a un ente omnisciente, omnipotente y ubicuo, la selección “natural”, con todas las condiciones que ésta implica, en la explicación del Todo. El recurso a su supuesto y nunca verificado poder para explicar cualquier tipo de proceso biológico, por complejo que este sea, y al “azar” como regidor de los fenómenos de la vida, ha venido obstaculizando la comprensión y la profundización de los conocimientos biológicos. La concepción competitiva y reduccionista de las relaciones entre los seres vivos (incluso entre sus más íntimos componentes) ha conducido a una visión sórdida y deformada de la Naturaleza y ha provocado graves desequilibrios entre sus componentes fundamentales. El determinismo genético (sin el cual la selección “natural” no tiene sentido”) extendido a las relaciones entre los seres humanos, la consideración de que los defectos, las enfermedades, incluso el comportamiento, están “inscritos en nuestros genes”, ha tenido terribles consecuencias para millones de pobres gentes y ha constituido, para muchos, una justificación “científica” de las desigualdades humanas.>>


martes

La mayor ingenuidad consiste en ignorar que el otro posiblemente sabe algo que yo no sé

Seamos fuertes y maduras...

Aceptemos la injusticia, la agresividad, crueldad y violencia del capitalismo porque eso que no nos gusta mirar, es el precio que pagamos por las ventajas que este mismo sistema nos proporciona: si queremos vivir en la opulencia -o sin pasar calamidades fundamentales- hemos de aceptar las condiciones que el capitalismo necesita para desenvolverse. Este parece ser el menos malo de todos los sistemas de convivencia y administración de bienes. Parece el mejor adaptado, el mas extendido y el mas deseado por las ciudadanías de distintas sociedades: muchas personas emigran de sus paises para disfrutar de nuestras ventajas. Vienen a nuestras ciudades con la experanza de vivir mejor. Vienen al capitalismo. Vienen a la democracia. Vienen de paises democráticos y de otros que no lo son...Vienen: algo bueno tendremos nosotros que otros lo desean. Y las alternativas al capitalismo propuestas en el pasado son mucho peores: stalinismo, koljos, comunismo soviético... y todas las debacles de los "capitalismos de Estado"...


Lo que resumo groseramente en el párrafo anterior son ideas que veo brotar a mi alrededor como una crítica a la monumental "pataleta" que significa el 15M. La pataleta del encuentro en el malestar, la fiesta en el malestar común y en la impotencia que exige dejar de serlo.


La democracia puede ser el menos malo de los sistemas, si realmente opera según su guión. El capitalismo puede que sea la más factible de las formas económicas modernas, porque los grupos humanos somos cada vez mayores y el mercado no es como en el siglo XVII. Pero la combinación entre un sistema económico que necesita doblegar a las instituciones políticas hasta desarticular sus principios, junto con una democracia que no impone sus condiciones para regular este empuje...es otra cosa, es lo que tenemos. Y me pregunto si prefiero vivir con lo justo a dejarme secuestrar por la presunta responsabilidad sobre algo que no forma parte de mi deseo (en el supuesto de que pudiera elejir sobre este asunto, cosa que no puedo hacer, ya no). No necesito ningún lujo y prefiero viajar en autobús, si mi lujo supone la exclavitud de otra persona. Y me contestan: "pero es que para que esa otra persona pueda vivir, solo puede hacerlo exclavizándose a tí..." Y yo contesto: "pues entonces estamos haciendo algo mal, muy mal...extremadamente mal" Me dicen que tengo que madurar, dejarme de ingenuidades y admitir que estamos como estamos de calentitos en nuestras casas, entre otras cosas porque traemos a la espalda un pasado de cruel explotación de otros. Esto es así, forma parte del ser humano y de su naturaleza. Renegar de ello es una forma de infantilismo o algo peor, me dicen.

Debo gratitud a mis progenitores, a mis abuelos, a mis ancestros. ¿Significa esto que tengo que asumir la responsabilidad de aquellos actos suyos que no comparto y que jamás hubiera yo llevado a cabo? ¿Si por mí hubiera sido viviríamos alrededor de las fogatas y nos moriríamos de una infección de oidos, porque no soy capaz de poner en pié un mundo imaginario en el que para crear horizontes de bienestar, haya que someter a otro? Este planteamiento me indica que no tengo elección, que me habría extinguido, que el ser humano es así: construye sus relaciones siempre según esquemas de poder y sometimiento. O mi deseo o el deseo del otro; o tú o yo. No me lo creo.


No me lo creo porque soy capaz de experimentar otras cosas y porque veo a mi alrededor y con una frecuencia cotidiana formas de relación basadas en el afecto, en la admiración y en un respeto que no tiene tintes de sumisión. No me creo las relaciones de poder como algo "propio de la naturaleza humana". La realidad en la que vivimos en un maravilloso invento que nos ha costado poner en pié. Un invento a base de ideas inventadas, una construcción cultural. Vale, yo las acepto y me siento orgullosa y avergonzada de mi estirpe, a partes iguales. Ninguna construcción cultural es verdadera, sino conveniente o no. Beneficiosa o no para un fín. ¿Cual es este fín?... ¿Cuantos fines hay?


La mayor ingenuidad consiste en ignorar que el otro posiblemente sepa algo que yo no sé.

domingo

Sentada sobre mi "incertilumbre creativa"



¡Qué palabra tan promíscua, la palabra "creatividad"! Se vá con todas las demás. Dulce, deseada y guay, se parece un poquito al Espíritu Santo: todos hablando de ella pero nadie nunca la vé y todo lo insufla con su bendita presencia.


Nos dicen que todas queremos ser creativas, ser creativa es buenisimo. Nos dicen que quieren ser creativas las ejecutivas, administrativas, las personas cuidadoras, los bomberos, taxistas, las banqueras, las directoras de multinacionales, las amas de casa... Se venden fascículos asociando "creatividad" al punto, a los bolillos, a la pintura (of course!)... La moda es creatividad, vestirse a la moda o contra la moda es ser muy "creativa". Se hace coaching empresarial, deportivo y para ONGs con técnicas para implementar la "creatividad" (¡Ala: todos a ponerse y quitarse los sombreros de colores!!) Hacer pulseras y ceniceros es creativo. Cocinar con creatividad....Escritura creativa... Con la etiqueta "creatividad" se amasan millones. Cualquier dia le encontraremos un santo y una fecha y como San Valentín.


Aquí sentada en mi incertilumbre de hoy, pienso en que esto llamado "creatividad", quizá sea aquello que nos permite: convertir un límite en una ventaja; dar la vuelta a una circunstancia y reinterpretarla a favor de perspectivas vivificantes; considerar los valores positivos de lo irremediable; encontrar salidas a situaciones que parecen no tenerlas (es decir: contruir exitos); propiciar circunstancias para el crecimiento y el desarrollo de la vida; protegernos de las situaciones moralmente lesivas construyendo defensas imaginarias y simbólicas (es decir: construir formas morales de resistencia); proteger a otras personas del terror de cualquier índole (por ejemplo: lo que hacía Guido con su hijo Josué en la película "La vida es bella" -Roberto Beningni, 1997); señalar objetos, circunstancias y comportamientos como extraordinarios; imaginar posibilidades vivificante en colaboración con otras personas; imaginar horizontes morales más amables...

sábado

Seguir, seguir y seguir...y contenta de seguir.


El trabajo de estos artistas es inspirador para mí.

Me gusta mucho la informalidad, lo que alude a la expontaneidad, aquello que parece no atender a prejuicios formales. Me gusta lo que está cerca de la escritura. Aquello que parece no necesitar más que un papel y un lápiz (o un bolígrafo...)




Este es un collage que hice hace tiempo y que me gusta mucho. Acerté a "encajar" el dibujo a línea, en un magma que parece un lugar, un paisaje...un espacio. Hago esta operación con frecuencia, en tamaños pequeñitos (no mayores de 10 cms.). Este collage es algo mayor (unos 45 cms.) y de todos los intentos que hice a este tamaño es el superviviente.

Con esta "reverberación" en mi cabeza, he comenzado un nuevo experimento. Estos son algunos detalles:

He hecho impresiones digitales de los 24 dibujos de los que se evaporó la duda. He pegado cinco de ellos juntos, componiendo una superfície ámplia. Los he cubierto tapando, tachando y encubriendo con pintura acrílica blanca y finalmente con gesso: los dibujos quedan debajo, se entreven (si te fijas, ahí están). Ahora empiezo a dibujar encima, otra vez.

Me gusta el negro sobre blanco. Estoy pintando como cuando dibujo en tamaños pequeños, y también ustilizando técnicas que uso en los collages, como los estarcidos con plantilla...


Hay áreas que me gustan especialmente porque el gesto al pintar queda impreso en la pintura con mucha eficacia. Seguir es la clave.

Sigo pintando; sigo inventando nuevos proyectos; sigo haciendo listas, peleándome y reconciliándome con la agenda. Sigo leyendo... Ahora estoy leyendo un libro interesantísimo "El asalto al Hades. La rebelión del Edipo (1ª parte)" de Casilda Rodriguez Bustos, este es su blog donde podeis echar un vistazo a muchos trabajos suyos: https://sites.google.com/site/casildarodriganez/

Muchas veces, mientras trabajo escucho música, o escucho la radio... He encontrado una entrevista en la que Yayo Herrero habla sobre ecofeminismo, decrecimiento, economía y otras cosas, está aquí: http://www.ivoox.com/es-cambio-climatico-asunto-genero-audios-mp3_rf_583382_1.html y es una delicia escucharla.













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