miércoles

Arte contra cartesianismo, y otras percepciones

I.

De un modo espontáneo sabemos que el arte puede considerarse  doblemente como elusión de la cultura y como una forma de hipérbole sobre el papel de la cultura. Esta es una paradoja  propia de la creación artística e imprescindible para que esta se dé.

II.

Contra espacios cartesianos:  mapas perceptuales.

III.

La visión corporal descubre objetos, inventa objetos a partir de los conocidos utilizando el dibujo para alejarnos de la literalidad de la letra. Alejarnos del pié de la letra. Alejarnos de los pies de los caballos.

IV.

Una consecuencia abundante, uno de los efectos de la literalidad de la cultura del consumo es que establecemos con ella paranoias recíprocas que no dejan de repetirse, que la alimentan.
Cuanto más ebrios de poder, más se estrecha el círculo "realista".
Definiciones de la realidad saltan por doquier, como conejitos, como cervatillos. Este delirio no puede distinguirse de la causa de la eterna creencia en el cartesianismo. Esto es dañino y peligroso.
Todo es una cuestión de medida. El enorme peso de la cultura de lo razonable , lo cartesianamente ubicable, confunde deliberadamente la iluminación de los hechos. Esto es especialmente cierto en las esferas  de la intimidad, en nuestra capacidad innata para  la invención de respuestas a la vida. Ese saco sin fondo forrado de piel humana llamado "subjetividad".

V.

El cerebro es el responsable. Nuestra biología es la responsable. El cartesianismo carece de la energía vital suficiente,  no hay caos suficiente, ni aleatoriedad suficiente en él, ni posibilidad anatómica de conexión con lo real, con esta obscuridad que se nos hace invisible, no contacta con mi biología: se evapora de ella.
Hace cientos de años que consideramos a nuestra naturaleza como a un enemigo: queremos vencerla, cambiarla, mutilarla, monstruificarla, extenderla, reducirla, someterla...Pocas veces la cultura ofrece celebraciones de nuestra naturaleza, en singular o en plural, sin someter ni juzgar nuestras interpretaciones personales para ella. Celebrarla utilizando aquello que nos hace humanas: la imaginación, el pensamiento en la forma, mas originariamente: la forma como pensamiento.

VI.

En muchos aspectos los conceptos abstractos del cartesianismo no hacen justicia a la diversidad de fenómenos cognitivos que nuestro cuerpo inteligente despliega a cada minuto.
A menudo lo circundante se torna en un universo-espejo en el que buscamos y dibujamos imágenes de nuestro reflejo. Lanzamos formas, como sondas que alimentan el sónar de nuestra identidad. Lo hacemos simplemente utilizando nuestra imaginación desde la espesura de nuestra obscuridad biológica.

VI.

La cognición, más allá de la semántica cultural se nos hace esquiva porque su horizonte nos resulta perceptivamente infinito, inalcanzable, imposible... y esto deviene en angustia. Una angustia cultural: en el gozne entre naturaleza y abstracción.
Pero si hacemos de la abstracción simbólica un ejercicio singular y lo recosemos de nuevo en nuestra originalidad biológica, podemos alcanzar más allá, mucho más allá: ensanchar la cota humana. Esto supondría sustituir la importancia de la ciencia, por la de la poesía; sustituir los oligopólios por campamentos musicales; sustituir la televisión por el dibujo.
Las limitaciones de nuestra capacidad para crear son las pantallas, el interface con el que la cultura de consumo nos ofrece su mano, sus múltiples brazos fríos.

VII.

La psicología convencional y todos los campos "psi" que se han encerrado en los edificios de sus escuelas nos ofrecen meras explicaciones evidentes. Es decir: amamantar al bebé tirano que es la cultura del consumo con recetas adaptativas que llenan los estantes de "autoayuda" de todas las grandes librerías.
Y nuestra cognición se rebela constantemente. Porque la complejidad biológica que nos hace humanas viene empujando por detrás desde hace más de cincuenta mil años. La forma en versíón humana, en su diversión humana, estaba aquí antes que nuestra conciencia sobre ella. Tuvimos que dibujar mucho, durante miles de años, para inventar esta conciencia, autoconsciencia, policonsciencia. Tuvimos que dibujar muchísimo hasta convertir el asombro, la alegría, la soledad, la tristeza...en un espejo pulido en el que nos miramos.







No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Archivo del blog