jueves

Infirmitas (HOSPITALARIA) Primera aproximación































Presento aquí la primera síntesis del trabajo que me ocupa en este momento. 

Tiene que ver con varias cosas a la vez, pero creo que la preocupación central es el sufrimiento del alma, la enfermedad del alma y un gran grupo de cuestiones aledañas: la naturaleza, las relaciones interpersonales, la política, el arte, las elaboraciones culturales que cada periodo histórico acredita para hablar de nuestras emociones y de nuestros procesos de pensamiento y de conocimiento más íntimos.

Partí de un eco, un barrunto vago y múltiple. Siempre es así. Creo dirigirme hacia un tema, pero a medida que camino y que trabajo, me voy dando cuenta de que el tema es otro: a mayor porfundidad, con matices caleidoscópicos...

Desde siempre he dibujado y escrito  simultáneamente. He encontrado en los miniados medievales una conjugación de ambas cosas que me gusta.  Hay autores como William Blake que han asociado ambos asuntos de una manera que también me gusta. La caligrafía -la mía particular- forma parte del ejercicio de dibujar y ambas prácticas son mi herramienta para sintetizar ideas y asuntos que bullen en mí a todas horas. Un bullicio que parece no pertenecerme, un bullicio que me empuja a hacer.

Este cuadernito me ha servido como ejercício de aproximación hacia una síntesis de imágenes e ideas en las que pongo en relación Naturaleza, enfermedad, curación, sufrimiento...

Elegí el grabado de Paul Fürst, en el que representa a un medico de la peste como imagen inicialmente conductora para presentar a otro médico de la peste: Paracelso. Me gusta Paracelso como símbolo de una preocupación por el sufrimiento que pone en crisis cualquier dogma, y que considera al ser humano como parte conectada a una Naturaleza que lo excede, en oposición a  ideas unicamente mecanicistas y productivistas. Encuentro que estas tendencias siempre han estado presentes en la historia de occidente, siempre en discusión.
Otra de mis aficiones es la de capturar los objetos mismos en las imágenes. Esta vez me he dejado llevar por la experiencia casi literal de este empuje. Llevo mucho tiempo ensayando estampaciones directas de plantas (me encantan las plantas, los árboles... hay algo en los sistemas vegetales que me habla de mis propias circulaciones interiores -tanto físicas como imaginarias, anímicas e intuitivas-). He entintado cientos de plantas atendiendo a una voluntad inconsciente que -con no se qué propósito- me invita a buscar en esa experiencia. La hectografía ó gelografía, la estampación con plancha de gelatina me permite recoger huellas directas con gran detalle. Puedo jugar también con las irregularidades de la presión y los resultados son casi fotográficos, y al mismo tiempo: parecen dibujos. Hay algo en la textura de la misma gelatina que se parece a la viscosidad oscura que me empuja. La luz -imprescindible en el proceso fotográfico- es sustituida por tinta. La tinta es mi luz.

En mi vida las casualidades no existen. Hace mucho tiempo que todos los sucesos a mi alrededor danzan al son de un sentido claro. Todo tiene significado para mí, todo encaja. No es la lógica el medio que me rebela este sentido. Me siento llevada por algo mayor que yo, mejor que yo. Ese algo me regala los sucesos y sus significados. Así, hace unos años llegaron hasta mí unos tipos de imprenta: camas y muebles de hospital de principios y mediados del siglo XX. Los guardé hasta que entendí cual iba a ser su destino. Dieron nombre a la primera parte de la trilogía en la que trabajo: HOSPITALARIA.

Me gusta la palabra en todas sus dimensiones. Como definición y adjetivo: Persona, comunidad, lugar... que socorre y alberga a los extranjeros y necesitados, que recibe con agrado a los visitantes. Sus sinónimos: Acogedor, agradable, generosa, sociable. Me interesa mucho la historia de las órdenes hospitalarias medievales (dedicadas al acogimiento y sanación de personas enfermas y necesitadas de atención por algún desvalimiento) y rastrear la biografía del hospital en el tiempo, una biografía que es muy anterior a la Edad Media (en India: los Asoka;  la "Casa de la Vida" en Egipto; el iatreion y el asclepeion griegos;  los valeteudinaria romanos...) 

Pienso en las cualidades del acogimiento (y todos sus sinónimos y metáforas) como una característica esencial para la supervivencia, más allá del bienestar. Estudiar el sufrimiento y distinguir  aquél que es ineludible . incluso necesario- de ese otro sufrimiento fruto de la crueldad, del desorden... del abandono del alma. 

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